El Gobierno italiano y Stellantis tienen una pequeña guerra comercial entre manos ya que la Primer Ministro Giorgia Meloni acusó al conglomerado automovilístico de estar dominado por franceses que priorizan sus intereses en desmedro de los italianos. Como respuesta y para calmar las aguas Stellantis podría derivar al país la producción de coches baratos desarrollados en China a la planta de Mirafiori diciendo que la maniobra podría ser muy beneficiosa para Italia.

Algunos estudios aseguran que la industria automovilística europea perderá cientos de miles de puestos de trabajo en los próximos años ante la llegada masiva de vehículos eléctricos (sobre todo de origen chino). Muchos países temen que ese cambio de paradigma industrial acarree un problema social y es por eso que muchos gobiernos buscan soluciones para garantizar esos miles de puestos de trabajo.

Italia sabe que necesita de la colaboración del Grupo Stellantis que es el que tiene un papel protagonista dentro del país. El conglomerado cuenta entre sus filas con importantes marcas italianas como Alfa Romeo, Lancia, FIAT, Maserati y Abarth.

Italia quiere mantener su estatus industrial, pero el Gobierno de Georgia Meloni no ha empezado con buen pie el intercambio dialéctico con el grupo dirigido por Carlos Tavares. El CEO de Stellantis se ha mostrado muy tajante en algunas de sus declaraciones, pero todo puede cambiar con una operación que satisfará las necesidades de ambas partes.

Leapmotor T03

Leapmotor T03

A finales del año pasado, Stellantis anunció la adquisición de una gran parte de la compañía Leapmotor. Un fabricante chino que ha despuntado por su tecnología y sus coches eléctricos asequibles. 1.500 millones de euros de inversión que permitirán al entramado industrial exportar y vender los autos de Leapmotor en Europa. Stellantis tendrá la exclusividad comercial, pero también podrá controlar la producción en el Viejo Continente.

Tal y como recoge ahora Automotive News Europe, Italia podría albergar la fabricación o ensamblado de vehículos en Europa. Autos pequeños y asequibles que se integrarían sin ningún problema en las cadenas de montaje actuales.

Tal y como apuntan las fuentes, la fábrica de Mirafiori podría completar su capacidad actual con productos derivados. Hace meses que sabemos que Stellantis quiere reforzar su apuesta por la movilidad eléctrica barata, no sólo mediante productos como el nuevo Citröen ë-C3, sino también con múltiples unidades chinas como el Leapmotor T03 que con apenas 3,62 metros de largo, 280 kilómetros de autonomía que tiene un precio de venta ligeramente superior a los 11.000 euros, en China.

Su llegada a Europa le permitirá luchar contra rivales importantes como el Dacia Spring o el BYD Dolphin Mini, el Seagull chino que ya ha confirmado su llegada al Viejo Continente.

De esta forma Stellantis podría solventar varios problemas. El más importante es la aplicación de aranceles especiales para la importación de vehículos procedentes de China. Los últimos movimientos políticos apuntan a la implantación de medidas económicas sancionadoras para las marcas que deriven a China la producción con el objetivo de ahorrar costes.

BYD ha sido la primera empresa china en dar el paso al anunciar la construcción de una gran fábrica de vehículos en Hungría. Por el momento nadie de Stellantis o Leapmotor ha querido dar detalles oficiales o concretos al respecto.

Con esta medida, además, el conglomerado también solventaría las discusiones que mantiene con el Gobierno italiano… aunque muchos piensan que a Meloni no le alcanza que Tavares derive a Mirafiori el ensamblado de productos chinos como premio consuelo.

Héctor Daniel Oudkerk (https://diarioautomotor.com.ar/)