El Skoda 935 Dynamic, un adelantado a su tiempo fue presentado en el Salón del Automóvil de Praga en 1935, y pese a que no pasó de prototipo, sí supuso un antes y un después para el fabricante checo.

Para su diseño se aplicaron soluciones técnicas vanguardistas desde su misma carrocería en donde Skoda aplicó los últimos avances en materia de flujos de aire y llamando así la atención del resto de los fabricantes en la importancia del tema de la aerodinámia.Su única unidad, que fue restaurada en 2017 se encuentra en el Museo Skoda de Mladá Boleslav (República Checa) y es señalada por la firma como una de las piezas más destacadas de esta colección. El Skoda 935 Dynamic medía 4,86 metros de largo, 1,54 metros de alto y 1,68 metros de ancho, siendo su distancia entre ejes de 3,2 metros y era un cuatro puertas dando cabida en su interior a cinco ocupantes.

Se destaca su forma forma de gota muy radical para la época y su bajo peso, por debajo de los 1.200 kilos, gracias a que los paneles de su carrocería estaban concebidos en una aleación de acero y aluminio.

El coeficiente aerodinámico del Skoda 935 Dynamic se fijaba en unos impresionantes CX de 0,37 . Una cifra interesante aún en día.
A ello se sumaba un motor de tipo bóxer de cuatro cilindros opuestos, que se ubicaba en disposición central trasera (como en los fórmula de hoy en día): se trataba de un 2.0 litros refrigerado por agua de 55 CV que le permitía alcanzar los 130 km/h. Y las innovaciones no se detenían ahí, porque este bloque iba gestionado por una caja de cambios electromagnética Cotal de cuatro velocidades que le permitían cambiar de marchas de manera semiautomática con preselector.

Así, este prototipo inspiró el diseño y aerodinámica de modelos nacidos poco después como el exclusivo sedán deportivo Skoda Popular Monte Carlo, que se fabricó en carrocería tanto descapotable como coupé entre 1935 y 1938 llegando a las 72 unidades, o el Skoda Rapid 1500 OHV, en producción entre 1938 y 1941, y que alcanzó los 2.402 modelos matriculados.

En abril de 1936 se dibujaron los planos para desarrollar una variante biplaza y deportiva, sobre la que se concibió este modelo de competición nacido para el Rally de Montecarlo de 1937. Pero, tristemente, esta unidad jamás llegó a participar en la cita monegasca.

La única unidad existente del 935 Dynamic se trasladó al stock de la marca de coches usados y posteriormente en 1939 fue adquirida por un comprador privado en 1939. En sus manos estuvo hasta los años 60, momento en el que Skoda volvió a comprarlo, pues ya comenzaba a reunir sus modelos históricos.

Ahora este 935 Dynamic fue sido sometido por la firma a un profundo y meticuloso proceso de restauración para que luzca tal y como lo hace hoy en su museo.