Rolls-Royce Phantom IV de 1948 trasladando a la Princesa Leonor 31-10-2023 Madrid

Hoy 31-10-2023, en el día de su 18 cumpleaños, la Princesa Leonor de Borbón, heredera al trono de España, ha jurado la Constitución 1978 en el Congreso de los Diputados. Todos las miradas se han centrado en la joven desde que ha salido esta mañana desde el Palacio de la Zarzuela en un histórico y lujoso automóvil, cuyo uso está reservado a grandes autoridades y jefes del estado, y del que solo se fabricaron 18 unidades en todo el mundo hace más de 70 años. El vehículo cuenta con un gran historial y despierta la admiración entre los fanáticos del automovilismo.

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

El automóvil en el que ha viajado la princesa Leonor de Borbón desde la Zarzuela hasta el Congreso de los Diputados es el lujoso Rolls-Royce Phantom IV, que cuenta con un motor de 8 cilindros en línea que genera una potencia de 160 CV.

Se caracteriza porque se le ha instalado una capota acristalada para el acto de la jura de la heredera al trono español. Cuenta con un gran sistema de blindaje que lo convierte en una garantía para el traslado de autoridades y su patente tiene fondo azul con una corona.

La Casa Real española tiene tres Rolls Royce Phantom IV comprados por el generalísimo Franco en 1952. Fueron encargados en 1948 y entregados cuatro años después; dos berlinas para cinco y siete pasajeros respectivamente y una versión descapotable. Han sido usados en las bodas reales, ahora son propiedad de Patrimonio Nacional.

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Los tres forman parte de la colección de coches antiguos que se encuentra en la Sala Histórica de la Guardia Real en el Pardo. 

Han sido utilizados para actos solemnes o institucionales, por lo que se han visto en muy pocas ocasiones circulando las calles. Una de ellas fue la boda de los reyes, Felipe y Leticia, el 22 de mayo de 2004 y el día de la proclamación de Felipe VI como rey, el 19 de junio de 2014. También alguno de estos tres modelos de Rolls-Royce suele ser el elegido por los monarcas para el desfile militar del 12 de octubre de cada año.

Esta es la historia de los Rolls-Royce Phantom IV de 1948 que han acompañado a la princesa de Asturias, Leonor de Borbón, durante la jornada de Jura de la Constitución.

Lucen en el frontal el característico emblema del Espíritu del Éxtasis pero en su versión arrodillada.

El modelo se desarrolló sobre la base conocida del Silver Wraith de 1946, optándose por un propulsor de 5.675 cm3 y 8 cilindros en línea de corte clásico. Se hicieron diferentes pruebas con el motor militar B80 y el chasis del Bentley MKV. Resultó decisivo en el nacimiento del auto el Duque de Edimburgo, marido de la futura Reina Isabel II y de paladar negro para los autos, para los que inicialmente se iba a hacer una única unidad. Al llegar el pedido de tres unidades de la Jefatura del Estado Español, se decidió hacer una serie más amplia.

La mayoría de 18 las unidades fueron carrozadas por Mulliner y Hoope, una que lo fue por Franay y otra por Park Ward . Además, en 1955, Rolls-Royce aceptó tres nuevos pedidos a cargo del Jeque de Kuwait y el Sha de Persia.

Las tres unidades de España recibieron carrocería Mulliner en color negro y lucen la versión arrodillada del Espíritu del Éxtasis. Recordemos que, contrariamente a lo que suele decirse, la mascota de Rolls-Royce iba arrodillado no porque fueran destinadas a la realeza o jefes de estado, sino para facilitar la visibilidad. Las limusinas tenían asientos delanteros de paño gris claro y traseros de paño beige, mientras que el descapotable está tapizado en cuero verde.

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

El Generalísimo Franco las usó frecuentemente en sus primeros años, más en desfiles que para viajar, puesto que eran modelos de concepción un tanto anticuada ya en los años 50. Aunque más adelante cayeron en desuso, posteriormente los tres Rolls-Royce Phantom IV han empezado a salir más asiduamente en los últimos tiempos, diferentes ceremonias y eventos.

Como ya hemos dicho, se construyeron 18 unidades, con chasis 4 AF y 4 BP los primeros y 4 CS los fabricados en 1955. Además de las tres unidades nacionales, el Jeque de Kuwait se hizo con nada menos que cuatro Phantom IV, dos Saloon, un sedán de tres ventanas y un Limousine. La Casa Real británica tiene dos ejemplares, un Limousine y un Landaulet empleado en la coronación de la Reina Isabel II. Por su parte, el Sha de Persia compró un Coupé de 4 plazas en 1951 y un Limousine en 1955.

Rolls-Royce Phantom IV de 1948

Entre quienes compraron una única unidad encontramos al Duque de Gloucester, la Duquesa de Kent, Aga Khan, el Rey Feisal y el Principe Talal Al Saoud -el de carrocería Franay- de Arabia Saudi y el Príncipe Regente de Irak. Como vemos, todos altos dignatarios, tal y como había anunciado Rolls-Royce al presentar el modelo. Con una excepción, porque hubo un ejemplar para el que la marca inglesa no buscó comprador, sino que decidió usarlo como vehículo experimental. De hecho, fue la segunda en ensamblarse tras la hecha para el Duque de Edimburgo. Se le instaló una carrocería tipo furgoneta obra de Park Ward y se empleó como vehículo de servició en la factoría desde 1950. En 1952, se usó como conejillo de indias para el motor B81 de 8 cilindros en línea y 6.515 cm3, el mismo que montarían las tres unidades fabricadas en 1955. También se probó una nueva caja de cambios automática. Lamentablemente, el 4 AF 4 fue desguazado a finales de 1963, por lo que ya no existe.

Rolls-Royce 4-AF-4 by Park Ward

Hay una cuarta unidad (en este caso civil) en España que fue adquirida por Don Miguel de la Vía en 1999 y se encuentra en el Museo de la Torre Loizaga (la mayor colección de Rolls del mundo). Se trata del chasis 4 CS 4, el penúltimo de los entregados, concretamente al Jeque de Kuwait. Es un sedán de siete plazas carrozado por Mulliner en color beige dorado y gris plata, con el interior también en de cuero beige. Como curiosidad, monta un quinto faro de color rojo en el centro del paragolpes que sólo se encendía si el jeque viajaba dentro.

Rolls-Royce Phantom IV de 1948 en el Museo de la Torre Loizaga

Héctor Daniel Oudkerk