El fondo de inversión  Spartan Energy Acquisition proporcionará a Fisker u$s 1 mil millones y Fisker dijo en la presentación de la SEC que usará esos fondos para lanzar su SUV Ocean a fines de 2022.

Pero al poco tiempo las acciones de la llamada (so-called blank-check company) o «compañía de cheques en blanco» que se fusionó con el fabricante de automóviles eléctricos Fisker cayeron un 20 por ciento el viernes después de que supo que no cerraría un acuerdo a fines de julio para usar la plataforma EV del Grupo Volkswagen para sus vehículos.

Spartan Energy Acquisition, o SPAC, es una compañía fantasma que recauda dinero a través de una oferta pública  para comprar a alguna compañía operadora.

Las acciones de Spartan se cotizaban el viernes por la tarde a u$s 12.58, muy por debajo de los máximos de u$s 23.86 cuando se anunció el acuerdo a principios de este mes. La acción todavía está por encima del precio de salida a bolsa de Spartan de u$s 10 pero los que pusieron sus u$s ahí ya se están poniendo nerviiosos.
Fisker dijo en el momento de salir a bolsa que estaba en conversaciones con VW para utilizar la plataforma MEB EV del fabricante de automóviles alemán para acelerar el desarrollo de vehículos y reducir costos, pero ahora sinceró la demora en los documentos presentados el viernes ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. 
«No hemos logrado nuestro objetivo de firmar un acuerdo fundamental con VW para fines de julio de 2020 como anticipamos anteriormente«, dijo Fisker lamentándose en la presentación.
«Esperamos continuar las conversaciones con VW nuevamente en septiembre después de las tradicionales vacaciones de verano europeas. Seguimos conversando con varios otros posibles fabricantes y proveedores de automóviles que podrían encajar en nuestro modelo comercial único y creemos que nos permitirá entrar en acuerdos definitivos de fabricación y suministro antes de fin de año «, agregó la compañía.
Fisker dijo anteriormente que estaba en conversaciones con otras compañías, incluida Magna International, sobre la construcción del SUV
Por otra parte con su clásico optimismo la start-up Fisker está cerca de convertirse en el primer fabricante de automóviles en disputar la Extreme E, el Dakar con SUV eléctricos que luchará contra el cambio climático desde 2021. Tanto la organización como la marca han emitido sendos comunicados en los que aseguran estar en «conversaciones avanzadas«.

Por su parte, Alejandro Agag, fundador y CEO de Extreme E, ha asegurado estar «encantado con la posibilidad de que Fisker, un fabricante de coches eléctricos puro, se una a Extreme E para el comienzo del primer campeonato. La creación de la serie de carreras más sostenible del mundo es la plataforma de lanzamiento perfecta para su nuevo SUV Ocean, además de proporcionar un entorno de prueba desafiante para la durabilidad del producto«.