Marc Marquez (28) piloto del Repsol Honda Team 

El equipo Repsol Honda dio noticias este miércoles por la mañana sobre el estado de salud del campeón español Marc Márquez.

Las últimas actualizaciones son bastante tranquilizadoras para el ocho veces campeón mundial. La recuperación de la diplopía (visión doble) que contrajo de una caída en el entrenamiento antes del GP de Algarve avanza favorablemente. «El piloto del equipo Repsol Honda siguió haciendo visitas periódicas a su oftalmólogo de confianza para evaluar cómo ha cambiado su visión durante los dos últimos meses«, se lee en el comunicado. «A lo largo de estas revisiones, el progreso logrado se consideró favorable y, por lo tanto, Márquez continuará observando un tratamiento conservador durante las próximas semanas. «

Es un nuevo episodio de diplopía después de la caída que sufrió el pasado 30 de octubre y que le impidió disputar el Gran Premio de Portugal. La dolencia es un problema nervioso consecuencia de una contusión en la cabeza y cuyo efecto principal es la visión doble, algo que al ocho veces campeón del mundo ya le había ocurrido en el año 2011 ( había sido operado) y por lo que, ahora, se ha visto obligado a poner fin a la temporada 2021 para priorizar su salud.
Tal y como ha afirmado el médico del deportista, el Doctor Sánchez Dalmau, oftalmólogo del Hospital Clínic de Barcelona, Marc Marquez sufre «una parálisis del cuarto nervio derecho con afectación del músculo oblicuo superior derecho«, lo que le provocaría la conocida como diplopía o visión doble tras el traumatismo del pasado octubre. «Se ha optado por realizar un tratamiento conservador con controles periódicos para seguir la evolución clínica. Este cuarto nervio derecho es el mismo que ya se lesionó en el año 2011«, ha continuado el comunicado médico.

Claro que esto se suma a otros problemas de salud…

Marc Márquez / fractura de húmero con su osteosíntesis no sin problemas en su evolución.

Lejos de ser el único problema, en el año 2019 tuvo que someterse a una intervención quirúrgica para tratar una luxación en el hombro que le mantuvo nueve meses alejado de los circuitos, y más tarde tuvo que ser operado tres veces en el brazo derecho por una fractura de húmero que culminó en un aflojamiento de la osteosíntesis, infección ósea y consecuente pseudoartosis que obligó a un injerto óseo.