Mitsubishi aprovechando su pertenencia a la Alianza Renault/Nissan tomaron al Renault Captur para ampliar su oferta europea. Los clientes Mitsubishi del Viejo Continente solo tenían el pequeño Space Star y el compacto Eclipse Cross SUV. Entonces, el fabricante japonés ha encontrado la solución perfecta: ¡tomar un modelo Renault y rebautizarlo! Así, el ASX llegará a los puntos de venta de Mitsubishi en Francia y Europa es en realidad un simple Captur. Mientras que el futuro Colt será un Clio con un logo japonés…

Mitsubishi ASX

Mitsubishi ASX

Es común que un fabricante que «toma prestados» coches de otra marca, ya lo vimos varias veces –el Mazda2 híbrido es un Toyota Yaris, el Suzuki Across y Swace son, respectivamente, Toyota RAV4 y Corolla– y Mitsubishi no ha sido menos. Así el ASX toma todo de un Captur.

Afuera, se trata del juego de los siete errores entre la nueva parrilla, los logos en los costados, los diamantes en el centro de las llantas, el «Mitsubishi» que se extiende sobre el portón trasero y el nuevo soporte para la cámara de marcha atrás. A bordo, sólo los rombos en el centro del volante distinguen el interior del japonés… made in Valladolid como el Captur y solo ASX no tiene la apertura de la guantera como un cajón del Captur, pero hay que reconocer que se esmera en ofrecer el máximo de refinamiento.

Mitsubishi ASX

Mitsubishi ASX

Encontramos, pues, en este SUV “japonés”, todas las virtudes de su primo francés. Las variantes HEV (híbrido clásico) y PHEV (híbrido recargable), que serán las primeras en aterrizar en concesiones. Poco después aparecerán las versiones gasolina 1.0 MPI-T (90 CV) y 1.3 DI-T MHEV (micro-híbrido, 140 CV), ambas ofrecidas únicamente con cambio manual. Aquellos que quieran una caja de cambios automática tendrán que recurrir a versiones híbridas. Finalmente, no hay tracción total en el programa.

El ASX HEV encontramos, por tanto, la convincente cadena cinemática del Captur E-Tech 145, mientras que el PHEV utiliza la del E-Tech 160 Plug in.

Tampoco hay novedades en el lado del chasis, Mitsubishi no ha tocado la configuración de la suspensión, y el ASX ofrece el mismo buen compromiso de comodidad/manejo en carretera que el Captur. Solo una sutileza, el SUV japonés solo está disponible con llantas grandes de 17 y 18 pulgadas (no 16 pulgadas), y los temblores son sensibles a bajas velocidades en carreteras en mal estado.

Para distinguirlo del Captur, Mitsubishi ha optado, por ofrecer al ASX un abundante equipamiento de serie. Así, desde el acabado básico Invite, tenemos derecho a radares de estacionamiento delanteros/traseros, cámara de marcha atrás, pantalla central de 7 pulgadas con Apple CarPlay/Android Auto, por no hablar de un sinfín de ayudas a la conducción más o menos relevantes. El conjunto se completa con una garantía de 5 años o 100 000 km cuando el Captur se ofrece con 2 años/km ilimitados.

Pero todo esto tiene un coste y el SUV japonés no es barato: con el 1.0 de 90 CV el ASX comienza en 24.990 € cuando el Captur se muestra desde 23.900 €.

Y la brecha crece al pasarse al híbrido: el japonés parte en 31.490€ en HEV (28.400€ para el Captur) y se visualiza, en su versión PHEV Instyle, en 42.990€. 

Héctor Daniel Oudkerk