Marelli está trabajando en una suspensión electromecánica controlada que es tan sensible que sería capaz de reducir los movimientos de la carrocería de un automóvil a casi cero. Se espera que llegue al mercado en la segunda mitad de esta década. Marelli desrrolla su suspensión electromecánica desde 2017, en colaboración con el Politécnico de Turín

El OEM italiano Marelli recibió recientemente una mención honorífica por su sistema de suspensión electromecánica activa en la ceremonia de los Digital Engineering Awards en los Estados Unidos. Se exhibió en CES 2024 de Las Vegas el pasado mes de enero. Este tipo de amortiguación, que ha estado en estudio durante mucho tiempo pero que nunca se había implementado en la producción en masa hasta ahora, podría ser una pequeña revolución en el mundo de la automoción.

Se trata de la primera suspensión del mundo que no necesita amortiguadores ni aceite. Un sistema capaz de ofrecer un gran confort de marcha, al absorber los baches e imperfecciones del asfalto y, al mismo tiempo, recuperar energía. La novedosa suspensión electromecánica activa consta de cuatro actuadores eléctricos conectados a un brazo de suspensión con lo que prescinde del clásico amortiguador, aunque conserva el muelle.

Los actuadores cuentan con pequeños motores eléctricos que se encargan de accionar el brazo al que están sujetos y moverlo en un ángulo determinado según la información trasladada por la unidad de control, en permanente análisis de las fuerzas y parámetros de aceleración, recorrido de la suspensión o ángulo de dirección. De esta manera cada brazo modula la fuerza que ha de aplicar en la amortiguación, incluso dejando la rueda menos libre cuando se trata de agujeros más profundos en el asfalto.

Sin embargo, no es el único cometido del sistema, pues también puede recuperar energía que almacena en una batería de 48 Voltios. Es la misma que alimenta a los motores eléctricos integrados en los actuadores cilíndricos. Entonces es el brazo articulado el que activa el motor eléctrico, generando una energía similar a la del frenado regenerativo. Marelli asegura que esta suspensión activa es capaz de recuperar el 80 por ciento de la energía consumida por el sistema, por lo que las pérdidas son mínimas.

Suspensión electromecánica Marelli

Lo interesante es que no sólo se trata de un sistema de suspensión adaptativa, sino que también elimina -o reduce- los balanceos en las curvas y los cabeceos al acelerar y al frenar. Marelli ha confirmado que hay varios fabricantes interesados en el sistema y que están realizando pruebas técnicas, porque no solo su efectividad es de interés, sino también la concepción. Los actuadores eléctricos se instalan por debajo del coche, por lo que no condiciona el diseño, especialmente el del interior. Habrá que ver quiénes son esos interesados, pues Nissan, el grupo Volkswagen, Mercedes y las marcas de Stellantis son fieles clientes de Marelli…

 

Más compacta que un sistema de amortiguación convencional, la suspensión electromecánica activa de Marelli también tiene la ventaja de ser mucho más rápida, ya que la ausencia de cualquier fluido permite tiempos de reacción en milisegundos, lo que beneficia la estabilidad del vehículo, así como los sistemas de seguridad activa.

Suspensión electromecánica Marelli

«Esta tecnología puede reducir el mareo por movimiento y permitir actividades como leer o usar una computadora portátil, que se volverá cada vez más común con el desarrollo de la conducción autónoma» dijo l´ingegnere Piero Monchiero, Director de Innovación de la división Ride Dynamics de Marelli. El sistema está programado para comercializarse en la segunda mitad de la década de 2020, comenzando con un automóvil eléctrico y un modelo de motor de combustión de gama bastante alta que la compañía mantendría en secreto. Actualmente, según los informes, está probando su dispositivo en un Alfa Romeo Tonale.

Héctor Daniel Oudkerk (https://diarioautomotor.com.ar/)