Luca Cordero di Montezemolo, 71 años, de cuna aristocrática piamontesa con título de Marqués, ha ejercido 23 años como presidente de Ferrari. Su bagaje, 19 títulos, seis de ellos de conductores.

En una entrevista concedida a la RAI , Luca Cordero di Montezemolo expresó su arrepentimiento por haber aprobado la introducción de las unidades de potencia V6 turbo híbridas en el año 2014. Para aquel entonces él era la máxima autoridad de Ferrari, e ignoraba que Mercedes tenía alrededor de dos años trabajando en ese tipo de motores mientras que en Italia ni siquiera se había prestado atención a los sistemas híbridos. El resultado inicial fue una temporada sin victorias y un cuarto lugar en la tabla de constructores. Iniciar este ciclo con semejante desventaja fue un error, el cual Ferrari no ha podido enmendar durante todo este tiempo.
En la era híbrida Ferrari apenas ha alcanzado 17 victorias, sin opciones de luchar ante una escudería Mercedes que cada año que transcurre parece estar más fuera de alcance. 
Luca Cordero di Montezemolo considera que pecó de ingenuo al creer que todos los proveedores de motores no habían empezado sus respectivos proyectos híbridos porque estaban centrados en los campeonatos con los V8, pero obviamente Mercedes tenía otros planes y objetivos.
En parte se siente responsable de la actual situación porque la ausencia de resultados ha derivado en una crisis interna que no se puede disimular. 
Le queda el consuelo de que bajo su gestión se alcanzaron los últimos títulos de Ferrari y hasta el término de la era V8 fueron muy competitivos. Sin embargo, el cambio que él avaló precipitó justamente  su salida y desde entonces únicamente puede opinar desde afuera
Evitó referirse al tema de los pilotos y de cómo ha sido la gestión interna, estima que como ferrarista debe apoyar las decisiones del equipo, aunque no esté de acuerdo con muchas de ellas. Señaló que fue despedido porque le exigían victorias y títulos, ciertamente estuvo cerca de varios campeonatos, pero no pudo, así que tuvo que aceptar su responsabilidad y dar un paso al costado.
Firmé el acuerdo antes de 2014 para que la Fórmula 1 cambiara a lo híbrido. En retrospectiva, fue una decisión equivocada. En ese momento ni sabía que Mercedes llevaba invertidos ya dos años en esos motores, así que estábamos muy por detrás de los alemanes. En Italia ni siquiera había cultura para motores híbridos en los coches comerciales.
fuente Diariomotor competicion,SoyMotor.com