KTM «origami chasis»

El fabricante austriaco de motocicletas y automóviles KTM ha anunciado una furgoneta propulsada por hidrógeno diseñada con el especialista australiano en pilas de combustible H2X. Se prevén diferentes con una autonomía de 400 km.

KTM ya había sorprendido con el lanzamiento de su radical deportivo X-Bow, cuya gama se amplió recientemente con el coupé GT-XR. Hoy en día, la empresa está entrando en un mundo completamente diferente: los vehículos utilitarios impulsados por hidrógeno. Su filial KTM Technologies se ha asociado con el fabricante australiano H2X para este fin.

H2X Global es una start-up australiana fundada en 2019, dedicada al diseño y producción de vehículos de pila de combustible (fuel cell).

La compañía con sede en Sídney se ha asociado con KTM para diseñar el chasis de su próxima gama de furgonetas impulsadas por hidrógeno, denominadas ‘origami’ Hydrogen Professional Van.

La furgoneta estará disponible en tres longitudes: 4,67 m, 4,90 m y 5,32 m, correspondientes a volúmenes útiles de 4,6 m³, 5,1 m³ y 5,8 m³ respectivamente. H2X afirma una carga útil de hasta 3,5 t, así como una capacidad de remolque que oscila entre 1.000 y 2.550 kg. Se prevén versiones de chapa, dedicadas al transporte de pasajeros, versiones refrigeradas o chasis cabina. 

La compañía promete una autonomía de 400 km. Esto es mejor que los 290 a 350 km de las furgonetas 100% eléctricas a batería BEV de Stellantis y las Renault Trafic E-Tech, como las Mercedes EQV y eVito. La otra ventaja del hidrógeno es que permite un repostaje mucho más rápido que la carga eléctrica. Todavía es necesario encontrar una estación donde puedan repostar, ya que la red de distribución aún es deficiente para el desarrollo de esta tecnología. Sin embargo, la colaboración entre KTM y H2X confirma el creciente interés en el sector del transporte, donde las empresas cuentan con infraestructuras que pueden acomodar bombas.

Héctor Daniel Oudkerk