Pasaron cinco días y no se sabe la causa exacta de la falla que generó el incidente espectacular de James Davison en las “500 Millas de Indianápolis”. Era la cuarta vuelta cuando el australiano tuvo que disminuir la velocidad en la recta principal, debido a un problema en la presión del freno delantero del auto del auto del Dale Coyne Racing.

Al pasar por la recta trasera, el caliper alcanzó tal temperatura que poco después el sistema explotó; aunque no destruyó el neumático, las flamas que salían por la llanta le impidieron llegar a la zona de pits, y finalmente el incendio se intensificó conforme mantuvo la marcha.

De acuerdo con el equipo, algún mal funcionamiento en la línea de frenos provocó que la presión aumentara de manera inesperada y el freno quedara activado.

En los calipers de freno, los pistones tienen tapas de magnesio, y esas alcanzaron primero el punto de fusión (650ºC)”, comentó Terry Brown, manager de Coyne Racing, al medio americano RACER.

A partir de ahí, fue bastante espectacular: explotó la mitad de la rueda. El lado exterior de la llanta fue la que salió primero, pero el interior también estaba bastante caliente. Derritió algunas cosas, pero no tuvo oportunidad de explotar como la otra”.

Mientras los calipers (de aluminio), discos, pastillas (de carbono) son producidas por PFC Brake, las marcas Brembo y Alcon tienen la autorización de proporcionar los cilindros. Dallara se encarga de construir los protectores de los discos.

Esta fue una eventualidad tan inusual que generó una explosión con llamas de alto alcance y la rotura de muchas piezas, que salieron disparadas a alta velocidad.

De hecho, el mismo Davison reveló que el Aeroscreen lo protegió de algún daño, sea del fuego o del mismo humo.