Fábrica de Fiat en Melfi, Basilicata, provincia de Potenza, Italia.

La reorganización de las fábricas europeas del grupo Stellantis prevé una centralización de la producción de modelos basados ​​en la misma plataforma dejando de lado las nacionalidades de cada uno. 

Stellantis lanzará los nuevos buques insignia de las marcas DS, Lancia y Opel en 2024 tal lo ya anunciado…pero la novedad es que ha trascendido un detalle importante, como es que se producirán en Italia y más precisamente en Melfi, en Basilicata. En la planta de la provincia de Potenza donde actualmente se ensamblan el Fiat 500X y los Jeep Renegade y Compass.

Se instalarán líneas de montaje en Melfi para vehículos basados ​​en la plataforma media Stla, diseñados para albergar automóviles de 4,35 a 5,00 m con baterías de 87 a 104 kWh para autonomías declaradas de hasta 700 kilómetros. El nuevo buque insignia de Lancia, que debería revivir el nombre Aurelia, será 100% eléctrico y su nombre en clave sería L74, lo que subrayaría la estrecha relación con el que debería ser el sucesor del DS 7 Crossback, llamado internamente D74. También habrá espacio para el OV85, un eléctrico de los Opel y Vauxhall y para el D85, un buque insignia francés que podría tomar el nombre de DS 9 Crossback.

Fábrica de Fiat en Melfi, Basilicata, provincia de Potenza, Italia.

Fábrica de Fiat en Melfi, Basilicata, provincia de Potenza, Italia.

Fábrica de Fiat en Melfi, Basilicata, provincia de Potenza, Italia.

Por su parte el nuevo Lancia Ypsilon previsto para 2024 se construirá junto al Renegade en Zaragoza, que se convertirá en una suerte de nuevo hub compacto para Stellantis y que ahora ensambla modelos como el Opel Crossland y el Citroën C3 Aircross.

No todos los coches pequeños del grupo, sin embargo, nacerán en España: tras el final de la producción en Pomigliano del actual Fiat Panda, actualmente prevista para 2026, será sustituido por un heredero que se ensamblará en Europa del Este… la producción del nuevo Panda aún no están claros, pero la elección debería recaer en la fábrica de Kragujevac, en Serbia, o la de Trnava, en la República Checa.

Héctor Daniel Oudkerk /