Los ingresos extras a partir de las actualizaciones del software, cobrando por ellas prometan ser una forma importante de hacer caja para los fabricantes de autos luego de ser vendida la unidad.

Hay que pagar para desbloquear o incorporar nuevas funciones…

Las suscripciones de distinto orden están a la orden del día. Millones de personas pagan una cuota mensual por disfrutar de servicios de vídeo bajo demanda, escuchar música, o incorporar aplicaciones de teléfono móvil. Desde hace unos meses, también existen por disfrutar de cierto equipamiento en su vehículo.

BMW lleva un tiempo ofreciendo equipamiento bajo demanda. Sus autos vienen equipados de fábrica con todo, pero hay que pagar una cuota para “desbloquear” algunas funciones, como los asientos y el volante calefactados.

El dueño del vehículo elige durante cuánto tiempo quiere pagar ese servicio y, si en algún momento no necesita utilizar esa función, simplemente deja de pagar. De tal manera que puede pagar por los asientos calefactados únicamente durante los meses de invierno.

Hasta ahora, ese equipamiento extra se pagaba al comprar el auto y se podía disfrutar durante toda la vida útil del coche y en cualquier momento. Sin embargo, gracias al software, los fabricantes han encontrado una nueva forma de hacer caja. Mercedes-Benz incluso permitirá aumentar la potencia del coche a cambio de una módica cuota anual.

Y es que BMW no es la única compañía que se ha subido al carro de las suscripciones o el pago por uso; General Motors, Mercedes-Benz y ahora Volvo también están ofreciendo equipamiento bajo demanda en algunos mercados. 

Volvo por el momento anunció que solo cobrará un extra por actualizaciones de software que sean realmente importantes para el conductor. “Si vamos a cobrar por las actualizaciones de software, debe ser un por cambio radical en el beneficio del consumidor. No le pediremos a las personas que compraron un automóvil por 90.000 euros que paguen 1 euro si quieren calentar más el asiento, si o haremos por una actualización que implementa un nivel superior de conducción autónoma y supone un cambio radical para el usuario«.

Las «pantallitas» son muy vistosas pero además le abrió a los fabricantes una fuente interminable de ingresos.

Héctor Daniel Oudkerk