El Ministerio de Economía de Alemania ha anunciado el fin inmediato de la bonificación por la compra de vehículos eléctricos.

Hasta ahora, quien compraba un auto eléctrico podía recibir hasta 4.500 euros del Estado en subsidios, más una bonificación adicional aportada por los fabricantes y los Lander (provincias). Así, el precio del EV podía verse reducido en 7.000 euros…esto no va más.

Desde la puesta en marcha del plan de ayudas, en 2016, el Gobierno alemán ha subvencionando la compra de 2,1 millones de autos eléctricos según el Ministerio de Economía alemán.

Canciller Olaf Scholz

La decisión del Gobierno alemán es la consecuencia de la falta de fondos. El gobierno del Canciller Olaf Scholz ha tenido que abandonar las ayudas económicas destinadas a estimular las ventas de EV.

En consecuencia, casi todas las marcas han puesto en marcha sus propios programas a corto plazo para compensar la supresión de la subvención a los coches eléctricos, al menos temporalmente. De Audi a Volkswagen, pasando por BYD, CUPRA, Dacia, MG o Tesla, todos prometen un descuento que podría ascender hasta los 6.750 euros previstos inicialmente por el gobierno alemán pero que ahora deben hacer las propias empresas si pretenden seguir vendiendo sus autos.

La supresión de esta ayuda financiera también pone en peligro el ambicioso objetivo de Alemania de poner 15 millones de vehículos eléctricos en sus carreteras para 2030. Este objetivo, que el periódico económico Handelsblatt ya consideraba «muy poco realista», parece ahora aún más lejano. 

El gobierno alemán se enfrenta al dilema planteado por el equilibrio entre las necesidades presupuestarias y los compromisos medioambientales o de ayuda a la industria.

Fin de subsidios a vehículos eléctricos en Alemania

Caso similar ocurrió en Noruega, donde tras incentivar la compra de autos eléctricos a base de perdonar el IVA y los impuestos de matriculación vio cómo los autos eléctricos representan casi el 25% de su parque móvil. Pero también ha visto como la recaudación de impuestos ha bajado notablemente por culpa de eso.

En 2020, el gobierno noruego estimó que la popularidad de los coches eléctricos creaba un agujero de 1.878 millones de euros en los ingresos anuales del país. Así, desde 2023, muchas de las ayudas fueron eliminadas. 

China, por su parte, empezó en 2022 a recular en su sistema de ayudas a la compra ante la gran demanda de vehículos eléctricos también por el alto costo que suponía para las arcas públicas.

En Alemania ahora los autos eléctricos vuelven a estar en igualdad de condiciones que un gasolina, híbrido o un PHEV por lo que se verá si el crecimiento del coche eléctrico es orgánico o artificial.

Héctor Daniel Oudkerk