La asociación Roland Gumpert, Aiways y Serenergy ha presentado en el Salón de Pekín un coupé único por su forma de propulsarse, se trata de un deportivo eléctrico que recurre a una pila de metanol como fuente de energía para entregar 430 caballos.
Roland Gumpert es conocido por su ‘supercar’ Apollo, un vehículo que no pasa desapercibido a los amantes del motor. Ahora, con motivo del Salón del Automóvil de Pekín, ha vuelto a sorprender de la mano de socios, la startup china Aiways y la danesa Serenergy, con la presentación del Gumpert RG Nathalie, un llamativo coupé eléctrico de 4,2 metros propulsado por metanol que toma el nombre de la hija de su creador.
Este deportivo despliega una estética llamativa, que parte de un frontal anguloso y agresivo con ópticas futuristas y continúa por su línea lateral, limpia y homogénea, apenas ‘rota’ por sus molduras inferiores. Su trasera de forma cuadrada pero a la vez deportiva, concluye esta peculiar estética con detalles luminosos que recuerdan vagamente a algún modelo de Ferrari.
Su sistema de propulsión está formado por cuatro pequeños motores eléctricos, uno en cada rueda, que ofrecen una potencia conjunta de 430 caballos. Una batería con forma de ‘T’ y ubicada en el suelo del vehículo les otorga 1.200 kilómetros de autonomía y una capacidad de aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora en 2,5 segundos. Gracias a esta disposición, logra un reparto de pesos de 45/55 entre sus ejes y cifra un total de 1.600 kilos.
Pero lo más llamativo del Gumpert RG Nathalie no es su potencia, su autonomía o su capacidad de aceleración, sino que su pila de combustible no es de hidrógeno, sino de metanol, una característica que, a día de hoy, lo convierte en un vehículo único. Las principales ventajas del uso de metanol en lugar de hidrógeno son su mayor facilidad de almacenaje, así como su menor coste económico y facilidad de producción.
Sin embargo, el Gumpert RG Nathalie no puede considerarse un vehículo de cero emisiones. El metanol, al pasar por la pila de combustible, se descompone en vapor de agua y dióxido de carbono al generar corriente eléctrica, pero no produce otros gases ni partículas contaminantes, como sucede con los motores de combustión.
Para mostrar las capacidades de este nuevo deportivo, Roland Gumpert y sus colaboradores tienen la intención de acudir al circuito de Nürburgring, como hizo con su anterior proyecto.