¿De qué sirve ganar el campeonato de Fórmula 2 cuando las puertas de la categoría reina parecen estar cerradas? El viernes con la renovación oficial de Logan Sargeant en Williams para la temporada 2024. Théo Pourchaire, que acaba de ganar el título de Fórmula 2 con el equipo ART Grand Prix, no tiene posibilidades de ingresar a la F1.

Por tercer año consecutivo, el mejor piloto de la antesala de la F1 no llegará a la categoría reina tras su título. Tras el australiano Oscar Piastri, que tuvo que calentar el banquillo en Alpine, y el brasileño Felipe Drugovich, nombrado 3º piloto de Aston Martin, el francés tendrá que conformarse con su oscuro papel de piloto reserva de Alfa Romeo. A este precio, realmente vale la pena gastar unos 2,5-3 millones de euros por temporada para conducir en la F2. El camino evidentemente no va por hacer méritos en las categorías inferiores.

Por lo tanto, la parrilla de F1 de 2024 será idéntica en todos los aspectos a la que concluyó la campaña de 2023 en Yas Marina. La única diferencia con respecto a la lista de inscritos que salió a la pista en Bahréin en marzo de 2023 es que el desafortunado Nyck de Vries ha sido sustituido por el regreso de Daniel Ricciardo en AlphaTauri. Por lo tanto, no habrá novatos el próximo año.

Con solo 20 asientos disponibles , los efectos de embudo son periódicamente inevitables. Sobre todo porque la joven generación actual no da la impresión de ser tan prometedora como la que la precedió (Verstappen, Ocon, Gasly, Leclerc, Norris, Albon, Russell, Piastri). En estas condiciones, la reticencia de los equipos no es sorprendente: ¿por qué desprenderse de un piloto medio pero apoyado por generosos patrocinadores para sustituirlo por un piloto que sin duda tiene más talento pero no es lo suficientemente importante?

Sin embargo, muchos de ellos ocupan lugares sin merecerlos. Logan Sargeant parece ser uno de ellos aunque probablemente merezca ser visto un segundo año antes de hacer un juicio más definitivo. Por otro lado, todos conocemos el limitado potencial de Lance Stroll (Aston Martin) y Guanyu Zhou (Alfa Romeo). ¿No les iría mejor a los reservas Drugovich y Pourchaire en el lugar de estos titulares en sus respectivos equipos?

Por otro lado, ¿no han tenido su día veteranos como Valtteri Bottas (Alfa Romeo) y Kevin Magnussen (Haas) pese a ser populares y amigables? Fernando Alonso (43 años) y Lewis Hamilton (39) parece que no tienen intenciones de retirarse y dejar el lugar a la generación que los sigue y que merecen el espacio que ellos tuvieron en su hora.

A fines del 2024 el panorama tal vez se diferente ya que más de la mitad de los pilotos finalizan sus contratos, incluidos varios importantes (Sergio Pérez en Red Bull, pilotos de Ferrari o pilotos de Alpine, por ejemplo).

Obviamente la Fórmula 1 se ha convertido en un club muy cerrado al que es imposible ingresar tanto con un equipo nuevo (Andretti-Cadillac) y ahora eso como se extiende también a los pilotos.

Héctor Daniel Oudkerk