Mecachrome desvela algunas claves de su motor LMP1
Mecachrome es la opción elegida por Ginetta para dar vida a sus chasis LMP1
El motorista francés además no descarta dar el salto al IMSA si surge la oportunidad de alimentar un DPi, aunque primero debe hacerse fuerte en el WEC.
La nueva categoría LMP1 del WEC tiene una gran cantidad de equipos privados y eso suele ser sinónimo de una diversidad técnica muy grande. De cara a la temporada 2018-19 ya hay confirmados cuatro chasis BR1 , Ginetta , ByKolles  y Oreca. Por su parte, la gama de motorizaciones también va creciendo y por el momento AER trabajará con SMP Racing (BR1) Gibson con el Oreca del DragonSpeed, Nissan con ByKolles y Mecachrome a través de Ginetta con Manor. Competencia muy dura la que tendrán cada uno de los motoristas si quieren marcar diferencias.
En este aspecto, incluso la configuración de los motores es muy diferente. Gibson apuesta por un motor V8 de 4.5 litros atmosférico, mientras que AER opta por un V6 biturbo de 2.4 litros y Nissan suministra un motor VRX 30A EVO -un V6 biturbo de 3.0 litros- al equipo ByKolles. En este aspecto, Mecachrome también ha desvelado los detalles de su propulsor. El especialista francés se decanta por un motor V6 turbo de 3.4 litros derivado del propulsor atmosférico empleado en GP3 y que pasará a ser turbo en los monoplazas de 2018 de Fórmula 2 y en su programa LMP1.
Motor Mecachrome V8 3.4 lts.con un solo turbo en el centro de la V
El motor V6 turbo de 3.4 litros de Mecachrome presenta un turbocompresor de dimensiones considerables en el centro de la V, una configuración bastante conservadora, sobre todo si tenemos en cuenta que dos de sus tres rivales han optado por una configuración biturbo. Sin embargo, en Mecachrome han descartado esta posibilidad de convertir su motor en biturbo para ofrecer un propulsor que jugará la baza de la fiabilidad. Su potencia aproximada es de 650 caballos. Ahora está por ver si esta opción es suficiente para ser competitivo en el WEC y poder llamar la atención para dar el salto a Estados Unidos y motorizar un DPi. El gran rival a vencer para todos ellos en Le Mans es Toyota con su tecnología Hybrid con muchas ventajas pero muy compleja y que ha dado problemas de confiabilidad.