El equipo LMP2 de Zak Brown y Richard Dean, el United Autosports, cumplió una vez más hoy, continuando su dominio en la competencia del Campeonato Mundial de Resistencia (y la Serie Europea de Le Mans) en 2020 al ganar la muy disputada clase LMP2 en las 88 edición de las 24 Horas de Le Mans.

La categoría estuvo siempre dominada por el  ORECA #22 del equipo anglo-americano. Podría decirse que los favoritos, Paul di Resta, Phil Hanson y Filipe Albuquerque demostraron fehacientemente de lo que son capaces durante esta carrera. El #22 pasó toda la segunda mitad a la cabeza, alejándose mientras los otros contendientes flaqueaban o luchaban por mantenerse consistentes. Con la victoria, el United Autosports ganó el FIA Endurance Trophy para LMP2 Teams, mientras que Hanson y Albuquerque se hicieron con el Drivers ‘Trophy.

En ocasiones, parecía que podría ser un final 1-2 para el equipo, ya que el hermano ORECA #32 de Alex Brundle, Job van Uitert y Will Owen también mostró un buen ritmo al principio de la carrera, antes de que una línea de aceite del motor Gibson V8 requirió una reparación de 45 minutos en el garaje.

Para los autos LMP2 fué una carrera de desgaste. los distintos coches rivales aparecían con problemas, ya sea con fallas o incidentes. La lista de bajas llegó hasta el final mismo de la carrera, e incluso la hora final incluyó más incidentes.

El ORECA #29 del Racing Team Nederland, el Alpine del Signatech , ORECA #32 del United, ambos ORECA de DragonSpeed, ambos autos Aurus 01 del equipo ruso G-Drive Racing, el ORECA del Jackie Chan DC Racing  y el ORECA del Cool Racing sufrieron fallas notables. Había tantos problemas que ningún líder o posición fuerte se sentía seguro.

A pesar de que el #22 llegó triunfal al final sin grandes dramas, una aparición  tardía del SC en la última hora agrupó a los autos, y un necesario chorrito tardío de combustible significó que el ORECA de JOTA, calzado con Goodyear se le acercó mucho. Hubo solo unos segundos entre el muy joven  Hanson y el experimentado Davidson después de que el primero paró para tomar combustible, pero el joven campeón asiático de Le Mans mantuvo la calma y todo se tranquilizó para los ganadores cuando el auto del JOTA también necesitó un chapuzón aliviando la presión sobre Hanson con cinco minutos para el final.
«Estaba nervioso, porque no tenía el control«, dijo el portugués Albuquerque después de la carrera. “Pero sabía que Phil Hanson que estaba al volante podría lograrlo. Lo mantuvimos informado sobre lo que estaba pasando, pero no sabíamos si JOTA necesitaba entrar en boxes o no. Pero al final Phil hizo un gran trabajo: Phil fue perfecto «.

El team JOTA tendría que conformarse con el segundo lugar, después de una carrera realmente fuerte tanto para él como para Goodyear en su regreso a La Sarthe como proveedor de neumáticos. 

Panis Racing, mientras tanto ocupó el tercer lugar del podio con su ORECA #31 después de que el Aurus #26 de G-Drive Racing sufriera una falla en la suspensión en la penúltima hora. Jean-Eric Vergne parecía estar en camino para el tercer puesto, después de pasar horas junto con sus compañeros de equipo Mikkel Jensen y Roman Rusinov luchando por un problema eléctrico durante la noche que hizo que el Aurus #26 se detuviera y requiriera varios reinicios para volver al pozos. Pero el francés seguiría de largo  en Indianápolis y tuvo que volver cojeando a boxes. La falla le costó al equipo dos lugares y terminó quinto detrás del Signatech Alpine, que se defendió después de problemas con la presión del agua en la primera vuelta que dejaron a los dos campeones defensores de Le Mans fuera de la vuelta del líder.

Extrañamente en el automovilismo actual esta clase LMP2 incluyó una lucha de marcas de neumáticos entre Michelin (ganadora) y Good Year.