Hyundai ha actualizado su Kona EV con un lifting que afecta principalmente el frente acercándolo estéticamente más al resto de la gama de motores convencionales, manteniendo las dos mecánicas eléctricas que conocíamos hasta ahora intactas.

El frente rediseñado cuenta con nuevos faros y luces DRL con tecnología LED, así como una zona completamente lisa donde en un auto común tendríamos una parrilla, y en el anterior Kona una especie de relieve imitándola más nuevos paragolpes delanteros y traseros.

Por todo lo demás, exteriormente se mantiene igual. También se han rediseñado las tomas de aire inferior y laterales optimizándolas desde el punto de vista aerodinámico.

En el interior la instrumentación digital pasa a ser de 10,25 pulgadas y que el sistema de infoentretenimiento, sigue siendo teniendo las mismas 10,25 pero con nuevos servicios BlueLink de Hyundai que permiten planificar las rutas, programar el climatizador del auto antes de entrar en él o recordar dónde lo aparcaste. En materia de seguridad y ayuda a la conducción sí que ha recibido importantes mejoras, como lo son la alerta de tráfico cruzado con capacidad la frenar el vehículo, el detector de ángulo muerto que puede actuar sobre los frenos para modificar levemente la trayectoria del coche o un sistema que nos avisa al salir del coche si se acerca otro vehículo, como por ejemplo una bicicleta o motocicleta.

Seguirá ofreciéndose en las dos variantes eléctricas conocidas hasta ahora. La versión básica está integrada por un motor eléctrico de 100 kW (136 CV) y 395 Nm de par que funciona a 327 V y se alimenta de una batería de polímetro de litio de 39,2 kWh de capacidad bruta y con la que puede recorrer una distancia de 305 km y la de 150 kW (204 CV), 395 Nm de par y una batería que crece hasta los 64 kWh de capacidad bruta, logrando así una autonomía de 484 km.