Alemania ya ha presentado un plan de hidrógeno con una financiación de 100 millones de euros al año que ayudará a veinte consorcios a desarrollar tecnologías de hidrógeno. El objetivo es hacer del país el líder mundial en tecnologías de hidrógeno. Bastante ambicioso pero sabemos que China también está invirtiendo fuertemente en el campo.

En el lado chino, el objetivo se ha establecido en 5000 vehículos de celdas de combustible para el próximo año, 50000 en 2025 y hasta un millón en 2030. A corto plazo, Alemania no es menos ambicioso con un objetivo de 60 000 automóviles de hidrógeno en las carreteras alemanas para 2021/2022, según Peter Altmaier, Ministro de Economía alemán, y Andreas Scheuer, Ministro de Transporte. También preguntó: «La industria automotriz está demostrando a la gente que la tecnología funciona de manera confiable y está trayendo vehículos asequibles al mercado». Una accesibilidad financiera que aún está lejos de caracterizar los pocos modelos disponibles actualmente en el mercado.

El gobierno alemán no quiere apostar todo solo a los vehículos eléctricos… también quiere promover una alternativa como el hidrógeno que es útil para almacenar su exceso de energía renovable. También se debe enfatizar que las redes de distribución tendrán que ampliarse considerablemente y que la producción de hidrógeno sea lo más ecológica posible.